Comfamiliar Huila No Pudo ‘Tumbar’ La Onerosa Convención Laboral
En Neiva Comfamiliar de Huila a entrado en
disputa con sus empleados por la revisión de la polémica convención colectiva
para los 408 trabajadores sindicalizados de la Caja de Compensación Familiar
del Huila quedó en suspenso.
El Juzgado Primero Laboral del Circuito negó
en principio la revisión forzosa del pacto colectivo, refrendado y ampliado
cada dos años y se inclinó por la concertación previa entre las partes. La revisión por vía judicial fue solicitada
por la propia entidad, argumentando que las prebendas pactadas desde hace 44
años pueden precipitar la ‘quiebra’ de la institución
En su criterio, se han presentado graves alteraciones
económicas sufridas por el empleador, en éste caso la Caja de Compensación
Familiar del Huila, que hacen inviable financieramente para la entidad
continuar con el reconocimiento de algunos de los derechos pactados o
compromisos asumidos
El juez Armando Cárdenas Morera se abstuvo de
ordenar la revisión por la vía judicial y en su opinión, las partes deben
buscar primero una conciliación. El funcionario judicial les dio un plazo de
seis meses para que las partes diriman amigablemente la controversia laboral.
“En concreto el despacho judicial estimó que
el conflicto generado entre el empleador y los trabajadores no es jurídico sino
económico. Y en estas condiciones las partes deben sentarse a negociar lo que
consideren conveniente de la convención colectiva”, explicó el abogado Ambrosio
López, vocero de los sindicalistas.
De hecho la ley contempla que la revisión no
puede afectar toda la convención sino sólo las cláusulas de contenido económico
que dieron lugar al desequilibrio que se pretende corregir, bien sea mediante
el acuerdo de las partes o mediante la intervención del juez laboral en el
evento de no llegarse a un acuerdo.
Al final, por petición de las partes, se
determinó la suspensión para avanzar en una eventual conciliación. En esas
condiciones, la continuidad de la audiencia fue fijada para el 12 de julio
próximo.
Las prebendas, según Comfamiliar, acentuadas
desde el año 2012, van en contravía directa con las condiciones en las que se
encontraba al momento de suscribir la primera convención colectiva (1975), sus
subsecuentes modificaciones y ampliaciones (firmadas de manera sucesiva cada
dos años), que actualmente “son insostenibles para la Caja, deviniendo en la
potencial quiebra”.
Los trabajadores insisten en que la entidad
si tiene capacidad de mantener la convención colectiva de trabajo, pues la
viene pagando desde el año 1976. “Lo que hay que revisar son los excesivos cargos burocráticos que se han creado y los
excesivos costos y gastos en las contrataciones efectuadas por la entidad en
los últimos años.
Comfamiliar del Huila- dijo- siempre procuró
el bienestar de sus empleados y fue ampliando los beneficios convencionales
cada dos años.
La misma entidad admitió en la demanda que el
aumento de los beneficios se inició desde la primera convención firmada en
1975. Desde esa época se incluyó la ampliación de beneficios, creación de
nuevos y actualización de valores, mercados, primas extralegales, auxilios de
salud al trabajador, a la familia del trabajador, auxilios educativos, a nivel
preescolar, primaria, secundaria, técnicos y universitarios, para todos los
hijos del trabajador, y el auxilio educativo también ha sido aplicable para el
trabajador mismo.
Además, estableció auxilio de anteojos,
fondos de salud, de vivienda, dinero para adecuación de oficina sindical, todo
lo que pudo establecer para beneficiar a sus trabajadores y darles beneficios
integrales. En esta instancia lo mejor es un acuerdo, ya
que Comfamiliar es una institución que le ha ayudado a la ciudad y al Huila a crecer.
Aporte: Jairo Antonio Cervantes
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